En el mundo del maquillaje no todos los productos funcionan igual, y conocer sus diferencias puede marcar una gran diferencia en el resultado final de tu look. Las sombras compactas, sombras sueltas y pigmentos prensados cumplen funciones distintas y se adaptan a necesidades y estilos diferentes.
Las sombras compactas son las más comunes y versátiles. Vienen prensadas en pastillas y suelen ser fáciles de aplicar y difuminar, lo que las hace ideales tanto para principiantes como para maquillajes de uso diario. Ofrecen buena cobertura y permiten construir la intensidad poco a poco.
Las sombras sueltas se presentan en polvo fino y su principal característica es su alta pigmentación. Al no estar prensadas, el color suele ser más intenso y vibrante, pero requieren mayor cuidado al aplicarlas para evitar caída de producto. Son perfectas para looks creativos y llamativos, especialmente cuando se busca un acabado más impactante.
Por otro lado, los pigmentos prensados combinan lo mejor de ambos mundos. Ofrecen la intensidad de un pigmento suelto, pero con la comodidad de una sombra compacta. Su fórmula permite una aplicación más controlada, mayor adherencia y menos desperdicio de producto, convirtiéndolos en una excelente opción para maquillistas y amantes del maquillaje creativo.
Elegir entre uno u otro dependerá del acabado que busques, tu nivel de experiencia y el tipo de look que quieras lograr. Lo más importante es conocer cada producto y aprender a sacarle el máximo provecho para expresar tu estilo sin límites.
